Me despertaría cada mañana abrazada a ti, a tu lado, besaría sin miedo tus labios.

Dejaría que nuestros latidos hablasen por sí solos, agarraría tu mano con fuerza y no la soltaría, ni la dejaría por nada a cambio.

Cada una de tus miradas acariciaría mi cara y tu voz en mi mente quedaría grabada.

La magia de una sonrisa que sin palabras, lograría alcanzar mi alma.