Estoy aquí, siénteme,
no sueltes mi mano
agárrala fuerte, más fuerte…

Aún permanezco a tu lado, en tu presente. Augurando nuevos amaneceres, en el que no cesen de quererse nuestros cuerpos inertes.

Bésame, remueve los huracanes que invaden mi alma con cada uno de nuestros encuentros. Deshaz las sábanas de mi cama rozando cada parte de mi cuerpo.